Transporta mis sentidos a otro lugar,
a otro mundo detrás de la puerta,
al bosque donde mis sueños encuentran refugio.
Dame la luz de la noche,
abrigame con las estrellas, dama del cielo,
dame tu aliento para vivir
en esta sombra del tiempo.
A un lado de la ventana,
miro tu rostro,
me veo reflejado en el mar de tus ojos,
y en el fuego eterno de tu mirada,
descansan mis mejores deseos de tocarte.
Un manantial de voces despeja mi mente,
a través de la fresca mañana,
tu resplandor conduce mis pensamientos,
por un túnel de luz hasta perderse en el espacio,
entre las estrellas y los planetas.
Escrito un 08 noviembre de cualquier año...
sábado 29 de diciembre de 2007
Caminado en borde del universo...
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